Gn 32,4-14a

Contenido

Parte del curso de Pentateuco. Ficha 8: Gn 27-37 Ciclo de Jacob.

Texto

4 Jacob despachó por delante mensajeros a Esaú, su hermano, al país de Seír, a la campiña de Edom. 5 Y les dio este encargo: Esto diréis a mi señor Esaú: Esto dice tu siervo Jacob: He prolongado hasta ahora mi estancia con Labán. 6 Tengo vacas, asnos, ovejas, siervos y siervas; envío este mensaje a mi señor para congraciarme con él. 7 Los mensajeros volvieron a Jacob con la noticia: Nos acercamos a tu hermano Esaú: Viene a tu encuentro con cuatrocientos hombres. 8 Jacob, lleno de miedo y angustia, dividió en dos caravanas su gente, sus ovejas, vacas y camellos, 9 calculando: si Esaú ataca una caravana y la destroza, se salvará la otra. 10 Jacob oró: ¡Dios de mi padre Abrahán, Dios de mi padre Isaac! Señor que me has mandado volver a mi tierra nativa para colmarme de beneficios. 11 No soy digno de los favores y la lealtad con que has tratado a tu siervo; pues con un bastón atravesé este Jordán y ahora llevo dos caravanas. 12 Líbrame del poder de mi hermano, del poder de Esaú, pues tengo miedo de que venga y me mate, las madres con los hijos. 13 Tú me has prometido colmarme de beneficios y hacer mi descendencia como la arena incontable del mar. 14 Pasó allí la noche.

Comentario

  • Preparativos del encuentro con Esaú.
  • Jacob enfrentado con la muerte (=momento liminal).
  • 20 años desde su último contacto con Esaú.
    • La cuestión del engaño no está cerrada.
  • A pesar de todo, Jacob sigue siendo engañador: es mejor perder la mitad que perder todo.
  • Oración laica, no cultual.
    • De una necesidad existencial y vital.
    • Es frágil, necesita ayuda.
  • Jacob ya tenía fe, pero tenía una imagen distorsionada de Dios.
    • La espiritualidad no consiste en negociar.
  • Jacob, 20 años después, se detiene a orar en el mismo lugar.
  • La oración de Jacob:
    • 20 años atrás: «Si me proteges, serás mi Dios».
    • 20 años después: «No merezco la bondad y felicidad. Fui sin nada, ahora tengo todo. ¡Sálvame de mi hermano, tengo miedo!».
    • Ya no se le ponen condiciones a Dios: da gracias, se reconoce como criatura, con miedo.
      • Se desnuda ante Dios.
    • No pide que le aleje a su hermano, ni promete nada.
    • Pide tener menos miedo, tener coraje para enfrentar el problema.
      • Recibe conocimiento de que Dios está presente y le acompaña.
      • Una nueva imagen de Dios, una nueva relación, y forma de percibir la realidad.